fotografía
Podríamos definir la
fotografía como el arte de pintar con luz; La fotografía analógica se produce en el
interior de una caja cerrada (cámara) que posee un obturador, por el cual se
captura una imagen lumínica, que impresiona una superficie impregnada de una
emulsión sensible a la luz (película) en la que queda fijada. A este proceso le
sucede el del revelado tratamiento de la película para estabilizar y fijar la
imagen, y el positivado método por el cual la imagen gravada en la película se
transfiere a otro soporte, generalmente papel fotográfico.
El resultado es una imagen bidimensional
que representa un momento concreto de la realidad en escala de grises o a
color.
Las variables para obtener diferentes resultados fotográficos pueden reducirse a cuatro:
Cantidad de luz exterior.
Tiempo de exposición o velocidad del disparo.
Apertura del diafragma.
Sensibilidad de la película utilizada.
Su diferente combinación permite la obtención de muy diferentes versiones de una misma fotografía. Pero además todo el proceso fotográfico
permite una amplia gama de manipulaciones para lograr diferentes efectos, unos se aplican durante el proceso de toma de la imágen, usando diferentes
objetivos y filtros, y otros efectuando diferentes manipulaciones en el revelado del
negativo o en el positivado sobre papel.
